Sentada en los escalones de entrada a su casa, la muchacha vestida de blanco recoge los reflejos del azul del cielo sobre las encaladas paredes manchándose toda ella de azul.
Tiene la mirada perdida en la lejanía, en el espacio vacío que dicen que es de color azul. Seguramente, sueña despierta con algún príncipe. Con algún príncipe azul.