Giuseppe era lo que se dice un pintor gamberro. No contento con pintar aquella cara formada con frutos del verano tales como cerezas, guisantes, espigas, peras y un hermoso calabacin como nariz, estampó su firma y la fecha bien grandes, y le preguntó a su rey Rodolfo II. ¿A ver si sabes donde están?
Pintado en 1573 se conserva en el Museo del Louvre, París.