Ana pasaba horas mirando desde aquella ventana la bahía de Cadaqués. Eran las mismas horas que su hermano Salvador dedicaba a pintarla a ella de espaldas con el mar al fondo juntando dos cuadros en uno solo.
Estaba lejos de imaginar los millones de seres que contemplarían años y siglos después, sus rotundas formas de la adolescencia y aquel mismo mar que ella observaba.

2 comentarios:
Me gusta mucho ese cuadro, más que otros más famosos de Dalí.
¡Feliz Navidad, elpresley!
A mi también. Debe ser porque no es de su etapa surrealista.
Felices fiestas para ti también, Elvira.
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